El Esguince Cervical
También llamado “latigazo” cervical, se produce cuando una colisión entre vehículos u otro traumatismo provocan un repentino movimiento de la cabeza hacia atrás (hiperextensión), hacia delante (hiperflexión) o ambas. Esto lesiona diversas estructuras del cuello como músculos, ligamentos y articulaciones, incluso rectificando la lordosis cervical en muchos casos.

Los síntomas que produce van desde el dolor cervical hasta dolor irradiado a los hombros, brazos y manos, hormigueos en las manos, dolores de cabeza, disminución de la movilidad del cuello, mareos y vértigo. A veces estos síntomas pueden no aparecer hasta días después del traumatismo.

El tratamiento de esta lesión incluye un curso de analgésicos y antiinflamatorios junto con la utilización de un collarín para inmovilizar el cuello durante los primeros 5-7 días. En fisioterapia recomendamos además aplicar crioterapia (frio) en las primeras 48 horas para controlar la inflamación. Al tercer día se pone calor superficial para obtener una relajación muscular y una disminución del dolor.

La única forma de curar bien un esguince cervical es a través de una buena rehabilitación fisioterapéutica. Después de una semana de inmovilización con collarín empieza una movilización del cuello hacia todas las direcciones especialmente donde haya más limitación. Las técnicas utilizadas suelen ser un poco dolorosos para el paciente, y por eso que una sesión normalmente se completa con masaje suave para relajar el espasmo muscular, ultrasonidos para regular la inflamación y corrientes interferenciales para aliviar el dolor.