Las agujetas ¿Qué son? ¿Cómo prevenirlas?

Conocidas técnicamente como "mialgia diferida", se definen como el dolor que experimenta nuestro cuerpo tras una actividad física intensa y no habitual. Este dolor va acompañado de una ligera inflamación muscular y provoca una disminución en la movilidad y la flexibilidad durante un periodo de uno a cinco días. Existen varias teorías sobre el origen de las agujetas y aunque varias de ellas han sido ya rechazadas por la comunidad científica, aún siguen circulando entre la población como "leyendas urbanas".

Entre estas teorías rechazadas encontramos fundamentalmente la teoría del ácido láctico que supone que la actividad deportiva intensa produce unas reacciones metabólicas dentro del músculo que acaba generando cristales de lactato que actúan como pequeñas agujas que se clavan en el músculo. Esta teoría está totalmente desechada puesto que las evidencias científicas demuestran que el músculo reabsorbe parte de estos cristales y los transforma en otras fuentes de energía, mientras el resto se degradan.

La teoría más aceptada en la actualidad sobre el origen de las agujetas es la de las "microrroturas fibrilares". Esta teoría explica que el dolor muscular se produce por la rotura de fibras musculares en su mínima expresión, es decir se rompen muchos sarcómeros musculares (la unidad anatómica funcional del músculo). Esta ruptura de microfibras produce una inflamación local ligera, y se debe principalmente a que el músculo no está entrenado y no es capaz de soportar esa carga de ejercicio.
Hay otra teoría que se une a la de las microrroturas y es la que habla del aumento de temperatura en el músculo durante el ejercicio, este aumento de temperatura acabaría produciendo un proceso de necrosis o muerte celular que llevaría asociada la desorganización estructural de los músculos y la inflamación de los mismos.

Conocidas estas causas para la aparición de la mialgia diferida, podemos concluir que los remedios caseros para evitar las agujetas, como el tomar agua con azúcar, no tienen ningún fundamento científico y no sirven para nada.

La forma de prevenir las agujetas es comenzando a realizar ejercicio físico de forma controlada, realizar estiramientos suaves tras la actividad deportiva, trabajar con masaje fisioterapéutico la zona afectada y en casos más agudos la ingesta de antiinflamatorios por vía oral.

Pablo Herrera Jiménez
Licenciado en Ciencias de la actividad física y el deporte, fisioterapeuta colegiado 3.147